Este lunes en Rayán, muy cerca de Doha, el Bayern Múnich superó sin mayores obstáculos por 2-0 al egipcio Al-Ahly, vencedor de la Liga de Campeones de África, que venía de superar por 1 a 0 al representante del país anfitrión, el Al Duhail. De esta manera, en la final del jueves se enfrentará ante Tigres de México que hizo historia al vencer al Palmeiras, ganador de la Copa Libertadores.
El partido arrancó con el equipo europeo como amo y señor de la posesión del balón. Sabiéndose superior, el conjunto vestido de blanco se paró bien arriba y sin demasiada dificultad encontró espacios rápidamente. Tras algunas acciones de peligro, encontró el 1 a 0 a los 17 minutos, gracias a una acción que encontró a ambos laterales en posición de extremos y que terminó como suele terminar: con Robert Lewandowski recibiendo un pase atrás cerca del punto de penal para definir sin mayores resistencias.
Tras ese gol, en los minutos siguientes el elenco alemán apostó por un juego más vertical y tuvo más oportunidades que no pudo concretare, sin embarco con el correr del cronómetro los africanos comenzaron a ganar confianza y acabaron la primera parte mostrando un juego más que digno.









