Una guardería fue clausurada de manera inmediata tras detectarse que operaba con documentación municipal falsificada, como parte del operativo permanente de revisión que realiza la Dirección de Comercio.
Durante la inspección, se localizaron dictámenes alterados correspondientes a tres áreas del Ayuntamiento, así como firmas de funcionarios públicos presuntamente falsificadas. De acuerdo con la autoridad municipal, esta situación constituye una falta grave y una violación directa a la normativa vigente.
Ante el riesgo que pudiera representar para la integridad de niñas, niños y personal docente, se procedió a la colocación de sellos de clausura y a la suspensión de actividades del establecimiento.
El caso será turnado a las instancias competentes para que se inicien las investigaciones correspondientes y se determinen las responsabilidades legales. Autoridades señalaron que no se permitirá ningún acto fuera del acto legal, especialmente cuando se trate de espacios destinados al cuidado de la niñez.









