El secuestro de siete trabajadores originarios de Cárdenas no solo encendió las alarmas, sino que dejó al descubierto lo que transportistas y ciudadanos llevan tiempo denunciando: la carretera 57 es un tramo abandonado por la seguridad estatal.
Ante la gravedad del caso, tuvieron que ser autoridades federales quienes reaccionaran, anunciando el despliegue de 300 elementos de la Guardia Nacional División Caminos, evidenciando que la estrategia local simplemente no ha dado resultados.
El propio titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Jesús Juárez Hernández, confirmó la llegada de los refuerzos federales, dejando claro que el control de la situación ha tenido que ser asumido desde otro nivel de gobierno ante la falta de resultados locales.
El operativo cubrirá desde Santa María del Río y Tierra Nueva hasta Matehuala y los límites con Nuevo León, incluyendo puntos críticos como El Huizache, zonas donde por meses la vigilancia ha sido señalada como insuficiente o nula.









