El Congreso del Estado de San Luis Potosí aprobó la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con 25 votos a favor y sin votos en contra.
De acuerdo con el dictamen, la implementación será gradual y podría extenderse hasta después de 2030, contemplando un periodo de transición de hasta cinco años con el objetivo de permitir ajustes progresivos en los centros de trabajo.
Durante la discusión en el pleno, legisladores de distintas fuerzas políticas coincidieron en la importancia de la medida, aunque expresaron distintos puntos de vista sobre su alcance. Mientras algunos destacaron que la reducción representa un avance en materia de derechos laborales y conciliación entre la vida personal y el trabajo, otros señalaron que el texto no establece de manera explícita la obligación de otorgar dos días de descanso por cada cinco laborados.
También se mencionaron elementos como los tiempos de traslado y la carga efectiva de trabajo, aspectos que forman parte del debate en torno a las condiciones laborales.
Con esta aprobación, el Congreso estatal avala la transición hacia la jornada de 40 horas semanales, cuya aplicación se realizará de manera progresiva conforme a lo establecido en la reforma









