Aseguran que no son productores ni comercializadores de fentanilo e incluso afirman ser víctimas de una persecución que los ha convertido en el grupo criminal más peligroso del mundo.
A través de una carta enviada a MILENIO, Los Chapitos, hijos del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán, se deslindaron de la producción y comercialización de fentanilo, e incluso se dijeron víctimas de una persecución del gobierno de Estados Unidos.
Los integrantes del grupo criminal respondieron a las acusaciones de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y se deslindaron de homicidios y actividades del crimen organizado.
“Los Chapitos, jamás hemos producido, maquilado o comercializado fentanilo ni ninguno de sus derivados. Somos víctimas de una persecución y nos convirtieron en chivos expiatorios. Esperamos que este escrito llegue a las personas indicadas”, se lee en el documento enviado por José Refugio, abogado de la familia de El Chapo.
Los Chapitos afirman que algunos grupos delictivos usan su nombre haciendo creer a proveedores de fentanilo que son sus proveedores, socios e intermediarios para lograr una buena negociación y así «llamar la atención del consumidor».
Señalan que, incluso, los grupos dedicados a la producción de fentanilo usan el nombre de Los Chapitos para no tener problemas con las autoridades: “nos involucran a nosotros para obtener beneficios sin contar con alguna foto, grabación o video, se basan solo en dichos, no hechos. Es fácil cuando la persona a la que culpas no tiene derecho de réplica”.
Tras la detención de El Chapo Guzmán en el 2016, sus cuatro hijos tomaron el control de gran parte del cártel de Sinaloa, como herederos del imperio de la droga que les dejó su padre.
Este grupo denominado en diferentes referencias como Los Menores, Los Chapitos o La Chapiza estaría conformado por cuatro medios hermanos, todos hijos de Joaquín Guzmán:
Iván Archivaldo Guzmán Salazar
Joaquín Guzmán López
Ovidio Guzmán López (capturado)
Jesús Alfredo Guzmán Salazar
El 14 de abril pasado, autoridades de Estados Unidos anunciaron una campaña para combatir al cártel de Sinaloa y su red de tráfico de fentanilo.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), la organización de Los Chapitos cuenta con al menos cinco mil hombres armados y controla el trasiego de drogas en la zona norte de Sinaloa, el poniente de Sonora y la totalidad de los estados de Nayarit, Chihuahua y Baja California Sur.
Para el gobierno norteamericano, el liderazgo de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo es tan fuerte que duplicaron la recompensa a 10 millones de dólares a cambio de información que ayude a localizarlos o detenerlos.










