“Más que un aspecto económico un aspecto de felicidad y social fue esta feria” dijo el gobernador del estado cuando los números de resultados ya no le cuadro al terminó de la Fenapo.
Y es que, a comparación del año pasado, el discurso cambio por completo en esta edición de la Feria Potosina, pues mientras en el 2025 se jactaba en decir que se habían alcanzado máximos históricos en derrama económica y asistentes a conciertos gratuitos, hoy Ricardo Gallardo solo pudo hablar de lo “lo bien que se lo paso la gente en la feria”, pues ni la asistencia al reciento, ni los conciertos, ni la derrama económica llegó a la meta que él quería presumir.
“No todo es concierto”, comentó, queriendo justificar la poca afluencia que habían tenido los eventos que él vendió como estelares, pues como todos saben el único concierto que rompió récord fue el potosinazo, cosa que no pudo lograr ni Katy Perry, ni Kenia Os, ni Mötley Crüe, artistas por los cuales pagamos millones y millones de pesos.
Gallardo también intento salir bien librado diciendo que la feria en sí había sido un éxito y no como las del pasado, momento en el que minimizo a los artistas que venían en otras ediciones, “el mejor artista de la maldita herencia era la Sonora Santanera y con esa cerraban la feria”, señaló.
Al preguntarle como podrían demostrar las cifras de las que hablaba, indicó que está todo comprobado con las cámaras, pues éstas contabilizaban la entrada de los asistentes, “son los conteos que tenemos en nuestras entradas y salidas, nuestras cámaras contabilizan todo”.
Evidentemente estas cifras nunca las verán los potosinos, ni tampoco nunca se conocerán los montos reales que dejó como beneficio económico (o perdida) para estado, la realización de esta feria, “la mejor de todo el país”.









