La desaparición de Tomás Zavala Hernández, joven originario de Cedral, San Luis Potosí, mantiene la incertidumbre a su familia y a la comunidad, luego de que se perdiera todo contacto con él tras el ataque armado ocurrido el 17 de enero de 2026 en el anexo “Los Marginados” ubicado en San Felipe, Guanajuato.
De acuerdo con la información disponible, Tomás se encontraba colaborando como voluntario en el centro cuando se registraron los hechos violentos. Desde ese momento no se volvió a tener comunicación con él, ni se ha confirmado su situación, lo que motivó a sus familiares a iniciar su búsqueda y presentar los reportes correspondientes ante las autoridades.
El joven tiene 26 años, mide aproximadamente 1.75 metros, es de complexión mediana, tez morena, cabello castaño oscuro y ojos pequeños, además, suele utilizar lentes, rasgo que podría facilitar su identificación.
Entre sus señas particulares destacan varios tatuajes: una medalla de San Benito en el pecho, el rostro de una mujer en el costado del abdomen y la silueta de la mujer en la espalda.
La falta de información oficial sobre lo ocurrido tras el ataque ha incrementado la preocupación entre sus seres queridos, quienes temen por su integridad y mantienen la esperanza de obtener datos que permitan ubicarlo.









