Con más vueltas que tinaco sin agua, ahora si juran que el 30 de mayo será la fecha límite para separar Soledad de Graciano Sánchez del Interapas. El gobernador, principal promotor de esta novela que ya parece serie larga, volvió a ponerle día al capítulo final… aunque ya van varios “finales” anunciados.
Y es que esta idea lleva meses arrastrándose, prometiéndose y posponiéndose, mientras la realidad sigue igual: agua que no alcanza, servicio deficiente y ciudadanos que siguen esperando algo más que discursos.
Lo curioso es que, aunque la desincorporación ya hasta tiene fecha, nadie ha explicado lo más importante: ¿Cómo va a mejorar el servicio?, ¿Qué plan hay?, ¿De dónde saldrá la solución?
Spoiler: no hay respuestas claras, solo declaraciones recicladas entre el gobernador y el alcalde.
Especialistas ya han advertido que esta movida no garantiza absolutamente nada para la gente. Incluso hay quienes ven más a fondo político que hidráulico, señalando que podría tratarse de abrir una nueva “cajita” con millones en juego rumbo al 2027.
Así que, mientras arriban se pelean el control del agua… abajo la gente sigue esperando que, mínimo, salga del grifo









