Más de un centenar de ciudadanos tomaron este martes las instalaciones del Congreso del Estado para exigir la derogación de la denominada “Ley Serrano”, una iniciativa que consideran un atentado contra la libertad de expresión y el derecho de la ciudadanía a cuestionar a los gobiernos y funcionarios públicos, ley que ha llevado a pisare la cárcel a las editoras y periodistas, Eréndira Reyes Aguillón y Alejandra Hermosillo, las siguió el director de la página electrónica de Valles, Código Rojo, Cristian Herrera.
La manifestación fue encabezada por la abogada Natalia Castillo, la periodista Anahí Torres y el periodista Omar Niño, quienes junto con activistas, taxistas, madres buscadoras y ciudadanos denunciaron que la propuesta legislativa busca silenciar voces críticas bajo el argumento del uso de herramientas tecnológicas e inteligencia artificial.
Mientras los inconformes permanecían en el exterior exigiendo diálogo, los diputados sesionaban a puerta cerrada dentro del recinto legislativo, una acción que fue interpretada por los asistentes como una muestra de indiferencia y falta de voluntad para escuchar a la ciudadanía.
Ante la negativa de los legisladores para atender sus demandas, los manifestantes lograron ingresar al edificio legislativo, lo que obligó a suspender la sesión ordinaria que había iniciado minutos antes.
Durante la protesta se escucharon consignas como “No hay democracia sin libertad de expresión”, “No a la Ley Serrano” y “La verdad no se calla con IA”, además de exigencias para que el diputado Héctor Serrano fuera destituido de su cargo.
Los asistentes acusaron a las y los diputados de pretender aprobar una legislación sin escuchar a los sectores afectados, señalando que la llamada “Ley Serrano” representa un riesgo para periodistas, creadores de contenido, activistas y cualquier ciudadano que utilice plataformas digitales para denunciar irregularidades o expresar opiniones críticas.
Anahí Torres y Omar Niño expresaron como es vivir siendo perseguidos por el Gobierno del Estado y por Ricardo Gallardo, por el simple hecho de evidenciar el mal trabajo que realizan.









