Pese a las constantes quejas ciudadanas por el mal estado de las unidades y la deficiente calidad del servicio, el Gobierno del Estado autorizó un incremento a la tarifa del transporte público urbano en San Luis Potosí, la cual pasó de 12.50 a 13.50 pesos por viaje, ajuste que comenzó a aplicarse este viernes 16 de enero.
Aunque los concesionarios habían solicitado un aumento de hasta 15 pesos, la administración estatal calificó como un “logro” el haber contenido el incremento a solo un peso, argumento que ha generado inconformidad entre usuarios que diariamente enfrentan camiones en malas condiciones, largas esperas y falta de mantenimiento.
En el esquema de prepago, la tarifa general se mantiene en 12.50 pesos, mientras que la tarifa preferencial para estudiantes y adultos mayores quedó en 6 pesos.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado (SCT), encabezada por Araceli Martínez Acosta, formalizó el acuerdo con los concesionarios, quienes se comprometieron, una vez más, a cumplir con disposiciones en materia de seguridad vial y operación del servicio, compromisos que, de acuerdo con usuarios, no siempre se reflejan en mejoras reales.
El ajuste tarifario se da en un contexto de creciente molestia social, donde la ciudadanía cuestiona que se autoricen incrementos al pasaje sin que exista una supervisión efectiva que garantice unidades dignas, seguras y un servicio acorde al costo que ahora deberán pagar los potosinos.









