La Zona Media de San Luis Potosí vivió una de sus noches más violentas y vergonzosas, luego de que se confirmara que el jefe de la Policía Municipal de San Ciro de Acosta encabezaba una célula criminal que atacó directamente a un convoy de la Guardia Civil Estatal (GCE), dejando al menos tres elementos heridos.
Los hechos se registraron alrededor de las 00:30 horas, cuando elementos estatales regresaban de un operativo de seguridad perimetral tras brindar vigilancia en la feria de San Ciro. A la altura de la localidad de Las Magdalenas Sujetos Armados que viajaban en una camioneta negra abrieron fuego contra los policías estales, lo que derivó en un intenso enfrentamiento armado.
De acuerdo con información preliminar, el propie jefe de la Policía Municipal de San Ciro de Acosta y su escolta, también policía activo, fueron detenidos, señalados como participantes directos del ataque, lo que confirma una grave infiltración del crimen organizado dentro de las corporaciones municipales, ante la complacencia o incapacidad de las autoridades.
La violencia no se limitó a San Ciro. Habitantes de Rioverde reportaron haber sido despertados por fuertes balaceras en distintos puntos del municipio, donde se registró una persecución que involucró al menos seis vehículos, extendiéndose hacia el ejido Puente del Carmen, la Cantera en el ejido San Marcos y zonas cercanas al canal 5, sembrando pánico entre la población.
Tras los hechos, se activó el código rojo en la Zona Media, mientras los policías estatales heridos fueron trasladados a hospitales, donde se reportan estables.
Este escándalo deja en evidencia el fracaso del gobierno en materia de seguridad, la inexistente depuración policial y el discurso oficial que insiste en una falsa narrativa de tranquilidad. Ahora, la pregunta obligada es: ¿Cuántos mandos más están coludidos con el crimen y quién responderá por haberlos puesto y mantenido en el cargo?
Se espera el informe oficial del presidente municipal de Rioverde, Arnulfo Urbiola Román, quien ha asegurado reiteradamente que Rioverde es “uno de los municipios más seguros del país”, afirmación que hoy choca brutalmente con la realidad armada que vivieron sus habitantes.









