Presumiendo un “impresionante dispositivo de seguridad, jamás visto en el país”, Ricardo Gallardo hizo alarde de cómo la Feria Nacional Potosina contará con “mucha seguridad” durante su desarrollo.
Con cientos de policías, estatales y nacionales, elementos del Ejército, videovigilancia y hasta perros robot, es como el gobernador quiere proteger el negocio que representa la Fenapo.
Y no es que este mal, sin embargo, es curioso observar cómo puede haber tanto de derroche de dinero para la seguridad de un evento, pero no lo hubo, no lo hay y quizás no lo habrá para la reforzar la vigilancia en todo el estado, porque delincuencia sigue habiendo, ejecuciones sigue habiendo y lo peor, los elementos de esa policía que tanto enaltece también siguen siendo víctimas.
Gallardo durante su discurso tuvo el valor moral de decir que los elementos de seguridad “son los verdaderos héroes de San Luis Potosí”, no obstante, a más de 10 días de la muerte de 3 elementos de la Guardia Civil Estatal al explotarles un coche bomba en la delegación la Pila, el gobernador no ha podido, ni querido dar una declaración en forma, donde detalle qué fue lo que sucedió y el porqué de ese hecho violento.
Todo han sido declaraciones a medias, excusas y justificaciones; obvio nada parecido a este momento donde se vanagloria por, según él, tener mejor la feria.









