Lo que parecía una escena de tragedia terminó siendo una historia digna de anécdota. Una fuerte movilización de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y elementos de la SEDENA se registró tras el reporte de un supuesto cuerpo sin vida a un costado de la carretera Tampico–Valles.
Al llegar al lugar, los paramédicos confirmaron que el hombre no había fallecido; simplemente estaba en un profundo estado de ebriedad, tan intenso que lo dejó “noqueado” a pie de carretera, provocando el susto de quienes pasaban por la zona.
El episodio sacó más de una sonrisa entre las autoridades, pues recordó aquel caso de hace años cuando un par de jóvenes “amanecidos” provocaron exactamente el mismo pánico… y la misma confusión.
Al final, no hubo tragedia que lamentar ni escena del crimen que acordonar:
no estaba muerto, solo se le pasó la parranda de largo









