Lo que sería una practica sencilla de manejo terminó en un accidente poco común, luego de que una alumna que aprendió a conducir atropellara accidentalmente a su propia instructora, mientras intentaba estacionarse.
Los nervios invadieron a la joven y confundió los pedales al realizar la maniobra, provocando que el vehículo avanzara de manera repentina.
La maestra, que se encontraba dando indicaciones desde el exterior del automóvil, fue embestida por la unidad, por lo que de inmediato se solicitó el apoyo de los servicios de emergencia.









