Los vecinos de El Saucito pusieron las cartas ya sobre la mesa: serán capaces de llevar casi hasta las últimas consecuencias las acciones para evitar que se construya el paso a desnivel en las inmediaciones de la iglesia.
La pregunta entonces es: ¿Hasta dónde está dispuesto ahora a llegar el Ayuntamiento de la capital para construir esta obra? La respuesta se podría ir viendo con el paso de los días y semanas. Lo que es seguro es que la presión va a ir aumentando y la liga se podría romper en cualquier momento con un costo muy elevado para la autoridad municipal.
Sea cual sea la decisión que vaya a tomar el Ayuntamiento sobre este asunto, pareciera que lleva todas las de perder desde cualquier ángulo que se pudiera analizar el caso. Si no la hace habrá cedido a la presión social de un grupo de vecinos, muchos o pocos, pero habrán ganado. Pero si la hace el costo podría ser todavía mucho mayor.
Mayor porque seguramente habrá enfrentamientos entre sus policías municipales y los vecinos como ya comenzó a ocurrir. Mayor porque el desarrollo de las obras estará bajo una lupa consistente y cualquier error o falla será de proporciones mayúsculas. Y a lo anterior habrá que sumarle el factor Gobierno.
Y es que la maquinaria mediática del gobernador del Estado, Ricardo Gallardo Cardona ya comenzó a funcionar para posicionar la narrativa del alcalde Enrique Galindo Ceballos, y una policía represora. Cuando ambos arrancaron sus administraciones, incluso Ricardo Gallardo Cardona respaldó la obra en El Saucito, hoy ya en claro enfrentamiento con el edil, seguramente querrá sacarle la mayor raja política para golpearlo mediáticamente.
El Ayuntamiento lleva todas las de perder con esta obra, ¿hasta dónde estará dispuesto a estirar la liga?









